Ya sabéis que para escribir por aquí conviene:
- Tener algo que contar
- Quererlo contar
- Y saberlo contar
Pues hoy, he sentido que no tenía nada valioso que compartir. Y cuando esto sucede, la posibilidad de guardar silencio, se presenta como una magnífica opción.
Y entonces me he encontrado con este dibujo que me regaló mi hija pequeña cuando tenía 8 años. Me ha venido de lujo para sonreir y liberar unas cuantas endorfinas y dopamina, que me hacían mucha falta.
(Llevamos casi un año sin ver a nuestra FAMILIA en España y hoy me ha atrapado la melancolía y la necesidad de recibir y dar abrazos.😢)
Cuando vivíamos en España, siempre les decía a mis hijas que yo era ¡INMORTAL!. Y recuerdo que se lo contaban a sus amigos y profesores “¡Mi padre es INMORTAL, mi padre es INMORTAL!”😂
La verdad es que como cualquier persona, he resurgido de mis cenizas, varias veces 😅, igual que el ave phenix.🚀
¡Qué importante es aprender a renacer!💪🏻
Especialmente los lunes, que a más de uno se le hacen muy cuesta arriba 😂
Disfruta del día😃