¿Por qué ha venido esta pandemia?

¿POr qué ha venido esta pandemia? - Ignacio Isusi

Dese luego si nos pensábamos que éramos una especie casi-invencible, el Universo ya se ha ocupado, como siempre ha hecho, de poner todo en el lugar que corresponde.

Nuestro querido Planeta, ha dicho “basta” y de momento, nos tiene sin besos ni abrazos, confinados en casa, mientras se recupera.

También te cuento hoy desde el balcón de mi casa, que un amigo científico me pregunta por medidas para evitar que en el futuro venga otra “epidemia”.

Yo respondo que, lo que debe cambiar es el “ser humano”. Una respuesta “muy de coach y poco práctica”. Me dice. Mi réplica la encuentras en el vídeo.

Y me interrogó después “¿cuál es el propósito de la Humanidad?” y lo comparo con el mundo de la empresa.

Quizás al responder a esta gran pregunta, logremos alcanzar un grado de empoderamiento como especie, y un nivel de bienestar global inimaginable, para todos quienes conformamos el mundo.

Y por último, recuerdo a los científicos que el mundo les necesita a ellos, tanto como a los poetas. Entonces evoco aquella frase maravillosa del filósofo “educar la mente sin educar el corazón no es educar en absoluto”;porque a la humanidad le iría bien aprender a conciliar la razón con la emoción.

Cuídate mucho ?

Aquí estoy un día más en el balcón de mi casa con ganas de reflexionar sobre una pregunta que alguien me ha hecho:

¿Por qué nos ha venido una pandemia de estas características, algo tan terrible como está aconteciendo a nivel mundial?

Yo no sé si tengo una respuesta muy científica, que además no soy científico, pero no hace falta ser demasiado inteligente para darme cuenta que, desafortunadamente, los hombres nos hemos creído, especialmente en los últimos tiempos, porque somos una suerte de especie invencible casi inmortal que estamos por encima del bien y del mal. Como decía, el universo, el cosmos, en nuestro planeta la propia madre naturaleza ya se encarga de poner las cosas en su sitio y de equilibrar todo lo que está desequilibrado, todo lo que está desajustado.

Creo que esto va a ser una gran lección para todos nosotros, un gran un recordatorio de hacernos y de recordarnos lo efímero de nuestras vidas y la fragilidad de nuestra propia vida. La grandeza de algo que trasciende a nosotros mismos como es la naturaleza, el propio universo del sí mismo. No quiero que esto suene a una reflexión muy espiritual porque voy aterrizando.

El otro día, un amigo mío científico, nos lanzaba una pregunta que decía que a ver qué medidas tomar y tomaríamos nosotros para evitar que otra pandemia volviese a acontecer lo que está aconteciendo. Que esto iba a volver a suceder. Yo también lo creo, por la misma razón que he explicado antes. Lo que seguramente cuando los seres humanos hacemos las cosas no del todo bien o muy mal, la madre naturaleza se encarga de poner las cosas en su sitio y, por lo tanto, volverá a suceder.

Si bien, es cierto que, mi primera respuesta fue muy humanista y le dije que lo que yo creo que hay que hacer es cambiar al ser humano. El ser humano necesita un cambio, una transformación y él me respondió como buen científico que era una respuesta muy de coach, pero muy poco práctica. Yo le dije que con respuestas tan prácticas como la suya tenía la impresión de que así nos iba, en relación a nuestro progreso, que era muy lento.

Y me vas a entender bien, lo hablaba antes con Carlos Penarola, la clave del éxito del ser humano es cuando aprende a conciliar bien su parte racional con su parte emocional. Lo que viene a mi juicio a decir que es que en el mundo es tan importante que existan los científicos, los ingenieros, la gente que construya puentes, como leí alguna vez en alguna obra literaria; pero también son importantes los poetas, los humanistas, los que se hacen las grandes preguntas, los que crean los sueños que luego es necesario de todos los demás para ir definiendo las estrategias y ejecutando todas esas grandes ideas, todos esos grandes sueños. Así se construye nuestra sociedad, bueno al menos es en la idea en la que yo concibo, es mi planteamiento de vida.

Esto creo que se conecta radicalmente con un déficit que existe en nuestra humanidad, en esta mejor humanidad para un peor momento de la historia, que es que no tenemos claro cuál es el propósito, yo lo digo muchísimo me habéis oído años hablar de esto: ¿cuál es el propósito de nuestra humanidad? No sólo ya el evitar una pandemia, el hacer que los mares estén más limpios, el que haya menos contaminación, ¿cuál es el propósito de nuestra humanidad?

¿Cuál es el propósito de nuestra humanidad?

En todas las empresas del mundo empresarial, las empresas que funcionan bien como Apple u otras tantas, tienen clarísimo que hay un propósito, hay un algo que hacer y hay una forma de hacerlo, hay un cómo. En el mundo, a nuestra humanidad, a mi juicio, lo que le falta todavía es eso, grandes líderes que nos enseñen o que se encarguen y se ocupen de definir cuál es el propósito de la humanidad, qué es lo que queremos ser como humanidad, cuál es nuestro propósito y eso está por hacer.

Yo creo que el día en el que empecemos a trabajar en esa definición vamos a tener claro, seguramente, desde luego vamos a adquirir, yo creo, un grado de empoderamiento como especie muchísimo mayor. Creo que, como siempre digo, aprenderemos a conciliar mucho mejor nuestra parte racional y emocional. Aprenderemos a dotarnos de unas herramientas, de unas distinciones que ahora igual hasta desconocemos, para poder desarrollar nuestra humanidad en un grado de bienestar mucho mayor que es lo que al final creo que aspiramos todos.

A mí siempre me gusta incluir esa parte poética que no puedo evitar: “Desde el amor y para el amor” pero bueno ya comprendo que eso para el que tiene una mente treméndamente racional y analítica pues le puede sonar a “pájaros y flores”, como se suele decir.

Nada más, te dejo con esta reflexión por si te resulta de alguna utilidad que quizás pueda sonar un tanto profunda. Si lo llevamos, como decía, el terreno de la empresa esto es muy habitual. Estamos muy acostumbrados a desarrollar propósitos, a definir propósitos y establecer planes de cómo hacer y qué hacer. No sé por qué en el dominio de la humanidad, que es lo más importante que nosotros somos, ¿cuál es nuestro propósito como humanos? ¿Cuál es, por favor?. Creo que avanzaremos mucho el día que nos pongamos con ello.

Por último, quiero acabar con una frase que me gustó muchísimo el otro día de Aristóteles, que decía:

La educación de la mente sin la educación del corazón no es educación en absoluto.

Creo que es muy importante. Viene a resumir quizás lo que vengo contándote hoy, la importancia de conciliar esas dos partes. Los científicos son muy importantes pero nunca nos olvidemos de los poetas, también lo son. Hay que sumar.

Cuídate mucho, que tengas un gran día.

Chao.

 

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