Ayer lloré lo no escrito

Demasiados días haciéndome el duro.

Cuando desnudo mis sentimientos delante del mundo entero, me siento arropado y menos vulnerable. Por eso escribo estos posts tan íntimos.

Me acabo de duchar y me he encontrado, como cada día, con esta foto de Clint Eastwood, que tengo colgada en una de las paredes de mi baño.

“Un tipo duro” he pensado mientras me sonreía. “Cómo yo ayer y como cuando era un empresario”, me he dicho sin creerme a mí mismo.

Soy muy sensible. Quizás demasiado…Tengo la piel fina. Con la experiencia he aprendido a gestionarme y hacer de esta aparente ¿debilidad?, mi mejor fortaleza de bambú.

Sentir intensamente cada segundo de mi vida es un regalo que a veces me duele.

Y ahora que comparto contigo estos pensamientos de mi vida, creo que a muchos nos pasa parecido. Sea quizás cuestión de tiempo observarlo.

He visto que les pasa a los moribundos.

Últimamente siento que estoy alcanzado la paz que siempre he anhelado. Entonces me sorprendo y pienso que quiero seguir viviendo siempre con esta sensación. Y que deseo descubrir mis anhelos íntimos.

Y solo quiero sentirme bien porque aprendí a amar a todos. Sin importarme la burla, ni la consideración que de mí mismo tengo.

Gracias por acompañarme

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