Aprender a gestionar la incertidumbre

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Uno de los sentimientos más difíciles de gestionar es para mí, la incertidumbre. La inquietud que se crea, nos puede llevar a padecer ataques de ansiedad, desasosiego, estrés e incluso depresión.

En mi paseo matutino de hoy, reflexiono sobre este tema y sus consecuencias. También comparto contigo mi experiencia y alguna anécdota ilustrativa.

Y sobre todo, te hablo de dos ejercicios que suelo dibujar en mi mente para lidiar con la incertidumbre. Siempre con el objetivo de viajar por la vida con ese sentimiento, con el menor nivel de ansiedad posible.

Espero que te resulte de alguna utilidad

Disfruta del día

¡Hola! ¿Cómo estás? Aquí en mi paseo matutino. Hoy un día un tanto triste. Un poco gris, ha llovido bastante, lo cual es bastante inusual aquí en Miami. Pero no tan inusual en esta época del año, que empieza a cambiar el tiempo. Hoy venía con una reflexión que tiene que ver con la gestión de la incertidumbre, que es ese sentimiento, que siempre digo yo que es de falta de confianza, falta de seguridad, falta de certeza sobre algo. Sobre algo que no podemos controlar, casi siempre, y que nos genera una inquietud enorme. Un desasosiego, una angustia…

Yo creo que es uno de los sentimientos que me ha costado más aprender a gestionar a lo largo de mi vida. Pero también creo que ha sido uno de los que más he aprendido. Cuando he vivido situaciones de incertidumbre, creo que cuando sales de ellas pues consigues crecer. Yo creo que cuando sales airoso de ellas, pues consigues crecer. Yo creo que cuando sales airosa de ellas, creces. Te conviertes en una persona más sólida. Con una capacidad de afrontar momentos de incertidumbre futuros, pues yo creo que con unas condiciones mucho más favorables para poder salir airoso de ellas. Y paradójicamente me he encontrado en mi vida, a medida que han ido pasando los años, las situaciones de incertidumbre que me he ido encontrando, cada vez creo que han sido un poco más complejas y también he pensado, menos mal que esto me viene en este momento de mi vida, que acumulo ya una experiencia de atravesar otras que seguramente me han preparado para estas.

Dicho esto, yo te voy a contar dos cosas que yo hago básicamente para tratar de lidiar con este sentimiento tan ingrato. Siempre pienso, y esto analizando con una mirada retrospectiva, que todas las situaciones de incertidumbre que he vivido, hasta que se han resuelto, todo lo acontecido es como que tenía que suceder. Luego he entendido con el tiempo que el tiempo que se necesita para que algo pase es perfecto y necesario. Que las piezas del puzzle de la vida encajan ahí. Yo digo mucho esto. Esto lo veo analizando mi vida o llevando mi mirar al pasado. Esto puede parecer un consuelo no demasiado gratificante, pero hay algo desde una perspectiva más práctica que a mi me ayuda mucho. Es tratar de dibujar en mi cabeza los escenarios posibles que están por venir tanto si se resuelven como si no se resuelve esa situación de incertidumbre. Aterrizar. Como pegar un salto al futuro y tratar de dibujar en mi mente.

De escribir incluso los escenarios posibles de cómo va a ser mi vida y la vida. Como va a afectarme en función de si pasa o no pasa algo que tiene que ver con esa situación que me tiene intranquilo, inquieto y que estoy esperando de alguna manera una resolución. Las hay en muchos órdenes de la vida. Hay incertidumbres de tipo familiar, laboral, la enfermedad, es una de las peores, yo creo de la situaciones de incertidumbre. Cuando no se sabe… Los diagnósticos de cáncer, por ejemplo. Desde el punto de vista jurídico, temas judiciales. Empresariales… Hay muchos, de muchos niveles. Yo ahora estoy viviendo uno con el tema de mi visado. Con todo este tema del Covid se ha retrasado muchísimo y estamos en una situación un poco atado de manos, que no podemos viajar a España, por ejemplo, hasta que se resuelva el tema. Llevamos más de dos años esperando. Es muy ingrato, es estar un poco atado. Pero pienso en eso. Pienso que es una situación necesaria para que algo acontezca durante, que se vayan conformando esas piezas del puzzle que hacen falta para poder pasar seguramente a estadios futuros de la vida. A experiencias futuras. Y por otro lado, si dibujar en mi cabeza lo que hago es eso.

A ver, que va a pasar cuando esto pase, cómo va a ser mi vida, mi familia, tal… Mi trabajo… Y eso a mi me da paz. La aceptación de esos posibles escenarios, como digo yo tantas veces, ponerse incluso en lo peor, que esto es algo también que yo lo hago. No se si me gusta tomar responsabilidad sobre eso, y en los posibles escenarios, trato de verlos todos, y ponerme en el peor. Porque creo que esa es la manera de anticiparse. E incluso diría a veces, de ver alguna posible solución o adelantarse a que esa situación de incertidumbre, se resuelva de una manera no tan maligna en caso de que eso pudiera suceder.

Me ha despertado la creatividad en alguna ocasión. El hacer esos escenarios. Como siempre, disculpa un poco la reflexión atropellada. Son pensamientos en voz alta que me vienen, que si te sirven de algo pues me encantará. Que yo creo que a veces en la vida… A mi me hubiera encantado escuchar cosas a edades más tempranas que me hubieran permitido vivirme con más liviandad. Quizás ha sido también que era una persona menos curiosa antes, de más joven. Pero me hubiera encantado haber escuchado algunas cosas de estas que yo he aprendido, que he aprendido por mi mismo o a partir de otros. Bueno, nada más, que tengas un buen día. Cuídate mucho. Chao!

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