Una persona ejemplar

Mi "Yo" interior | Una persona ejemplar - Ignacio Isusi

Ayer tuve un día de esos grises y tristones. De los que te quedarías en la cama porque estás sin fuerzas para salir a la calle a jugar con la vida.?

Pero me levanté y miré por la ventana. Llovía a cántaros y no había apenas luz. Me recordó a los días de invierno de Vitoria que parece que te han puesto un gotero en el brazo con «El libro del desasosiego», de Pessoa.

Y salí a correr con las ganas arrastrándose por el suelo y empapado.

Mi «yo» interior

Mientras avanzaba, lloraba en mi interior como un niño. Yo al mismo tiempo, mantenía otra conversación privada conmigo. Mi yo alegre le decía al triste:

«No te vas a parar cabrX%»

«¡Aquí seguimos hasta el final!»

Logré terminar y aunque reventado, me sentí bien. Luego leí varios emails. En ellos, se expresaban cosas buenas que adivináis en mi persona por las reflexiones que comparto. Sin embargo, no pienses que yo siempre estoy feliz y que mi vida es alegría y paz todo el rato.

Yo también tengo mis preocupaciones y dificultades para vivirme. Te confieso que soy mejor ayudando a otros que a mí mismo.

No soy una persona ejemplar

No querría transmitirte una imagen de que soy una persona ejemplar. De verdad que no lo soy. Vivir la vida de manera plena creo que solo está al alcance de los sabios. Yo no lo soy.

Disfruta del día.

Si quieres estar al tanto de mis reflexiones, sígueme en estas redes:

Te puede interesar

Hay quienes piensan que son los “caprichos de unos multimillonarios” que han querido cumplir sus “sueños infantiles”. A mí me parece espectacular lo que
De niño quería brillar. Con diez años soñaba con ser futbolista (¡cómo no!). Era mi gran sueño. Recuerdo que me apasionaba jugar al fútbol.
Cuando ayer vi esta foto, recordé una anécdota que me ha acompañado en mi memoria desde mis diez años.
A lo largo de mi vida siempre he tratado de adaptarme a las nuevas circunstancias que me han sobrevenido. Hay quien dice de mí,

¿Tienes una pregunta?

Si tienes interés en conocer mi opinión respecto de alguna pregunta de
ámbito profesional o personal que quieras hacerme, te ofrezco mi tiempo y
mi persona. Y desde luego, una respuesta, si la tengo.