Cambiar de trabajo

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Algunas reflexiones en mi paseo matutino de hoy, relativas a ese momento en el que me toca comunicar a mi empresa que me marcho de la compañía.

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Hola ¿cómo estás? Bueno aquí sigo, caminando por la vida. Mira, hoy vengo con una conversación telefónica reciente que acabo de tener con un directivo, que quiere cambiar de trabajo, y me ha parecido interesante, esto se lo he dicho, compartir la esencia de esa conversación que tiene que ver con los cambios de trabajo.

Es habitual, recibo muchas consultas o en numerosas ocasiones recibo consultas sobre cómo me marcho de un trabajo cuando tengo una oferta de una nueva posición, pero yo detecto, sobre todo en el carácter del español, que hay muchas veces dificultad, sobre todo cuando se está bien en un trabajo y surge una oportunidad que me atrae, que es interesante, pues dificultad para despedirme, para entregar esa decisión a mi antiguo empleador.

Básicamente entiendo que es porque se comprometen muchas veces aspectos personales en una decisión que es eminentemente profesional, aunque evidentemente rodeada de aspectos que tiene que ver con lo personal. Porque normalmente ha habido una relación o bien buena, o igual no tan buena, pero yo siempre digo lo mismo: Que las cosas hay que hacerlas bien.

Además, hay que hacer una buena despedida, hay que transitar a la nueva posición de una manera elegante y haciendo bien las cosas, como se merece, como debe de ser. A veces surge la duda de que el nuevo empleador, por prisas, pues prefiere que hagamos las cosas de otra manera. Yo siempre digo lo mismo, ojo con esto porque si hay un empleador que no está poniendo, un nuevo empleador, que no está poniendo el cuidado en que yo me despida bien  de la anterior empresa, yo tendría muchas dudas de saber si realmente esa es la empresa en la que yo quiero recalar, porque como yo suelo decir por mi experiencia antes o después, esa gente que no está teniendo la delicadeza de que yo me pueda despedir bien de mi anterior trabajo, en algún momento va a ser probable que me jueguen una mala pasada, porque desde luego, ya me están demostrando desde el minuto uno, una cierta o un cierto déficit de sensibilidad para eso que se ha entendido toda la vida, que todos sabemos muy bien lo que significa, que es hacer bien las cosas.

En lo profesional, en lo personal, con elegancia, con los plazos adecuados, y más si cabe, cuando la relación ha sido buena con mi anterior empresa. Porque además, la vida da muchas vueltas, y nunca sabemos con qué nos vamos a encontrar en el futuro. Nunca cerrarse puertas, siempre salir bien y que todo el mundo pueda hablar bien de nosotros. Al margen de que hayamos cambiado de posiciones de trabajo. Son decisiones, como digo, eminentemente profesionales.

El trabajo es algo profesional, vestido de aspectos personales, pero una decisión profesional que los gringos tienen muy clara. Aquí cambian de trabajo como si fuera… Y no les duele nada el corazón. Igual no debe de ser tan fría esa decisión, pero si tener en cuenta esto que acabo de decir. Hacer las cosas bien y tener en cuenta que no deja de ser una decisión profesional.

Nada más, que tengas un buen día. Chao!

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