Un recuerdo personal entrañable: el puesto de castañas

Un recuerdo entrañable: El puesto de castañas

Un Recuerdo Entrañable

Regresar a mi infancia en Vitoria en estas fechas Navideñas de invierno gélido para sentir de nuevo el recuerdo del calor de la mano de mi madre tomando la mía cuando cruzábamos la calle de mi casa para ir a comprar castañas, me resulta del todo entrañable.

Un recuerdo entrañable: El puesto de castañas

Cuando veo el puesto de castañas y siento que me llega el aroma a carbón, me emociono de ternura y solo tengo que detenerme frente a él para comprar una docena, sacarlas del cucurucho de papel que las envuelve (antiguamente de periódico, hoy de estraza) y meterlas en el bolsillo de mi pantalón de pana preferido, para como decía ella “puedas sentir el calorcito en la pierna mientras te las vas comiendo”.

Porque la búsqueda del AFECTO de nuestros padres es seguramente un vestigio que nos persigue toda la vida, como le escuché decir en una ocasión a mi amigo el psiquiatra Roberto de Inocencio. Hoy quería compartirte este recuerdo personal de mi niñez que me gusta revivir de adulto cada Navidad.

Un abrazo afectuoso. Disfruta del día.

Si quieres estar al tanto de mis reflexiones, sígueme en estas redes:

Te puede interesar

Hoy solo un mensaje breve para dar las GRACIAS a todas las personas que habéis podido venir a vernos al emblemático teatro 8 de
Ayer acudí como cada mañana a la cita puntual con mis plantas de tomates, pimientos, hierba buena y albahaca. Como cada día, las riego
Ayer bajé a la playa a darme un baño. El agua del mar restaura mi ánimo siempre que está alicaído. Y si está en
Hoy en mi paseo matutino continúo con una reflexión sobre el juego y lo importante que es divertirse, también a edades adultas. Y como
Me despierto y caigo en la cuenta en que, ahora que me voy acercando a los cincuenta tacos, busco integrar más momentos de juego

¿Tienes una pregunta?

Si tienes interés en conocer mi opinión respecto de alguna pregunta de
ámbito profesional o personal que quieras hacerme, te ofrezco mi tiempo y
mi persona. Y desde luego, una respuesta, si la tengo.